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jueves, 7 de julio de 2016
Artículo 31.3 LO 4/2000: aplicación directa y numerus apertus.
El día a día del abogado especialista en Derecho de Extranjería suele venir marcado por un denominador común: la lucha constante contra la interpretación restrictiva y sistemática que suele caracterizar a la Administración.

Dentro de este elenco de atrocidades limitativas de los Derechos y Libertades de los extranjeros en España, existe un aspecto que suele predominar entre todas las Oficinas de Extranjería, y que resiste la insuficiente oposición jurídica por parte de los abogados extranjeristas, como son: 

a) la consideración de que los únicos supuestos de Arraigo, Circunstancias Excepcionales o Razones Humanitarias admisibles dentro del Derecho de Extranjería suelen ser los previstos en el RD 557/2011


b) la negativa tajante e innegociable de que no resulta posible alegar la directa aplicación del Artículo 31.3 de la LO 4/2000 para amparar un supuesto de Arraigo, Circunstancias Excepcionales o Razones Humanitarias distintos a los previstos reglamentariamente.

Pues bien, a pesar de que pueda parecer que la aplicación directa del Artículo 31.3 de la LO 4/2000 y la consideración como numerus apertus de los supuestos de Arraigo, Circunstancias Excepcionales o Razones Humanitarias sea un caballo de batalla en desuso, de vez en cuando resulta necesario recordar la valía y transcendencia de estos dos principios dentro del Derecho de Extranjería, que son una condición sine cuanon si realmente se aboga por la plena defensa de los Derechos de los extranjeros.

Partiendo de estas premisas, es necesario recordar que la consideración de los supuestos de Arraigo, Circunstancias Excepcionales o Razones Humanitarias como una lista tasada que se encuentra reconocida, única y exclusivamente, dentro de la regulación reglamentaria del Derecho de Extranjería, esto es, su consideración como numerus clausus, (posición en la que se parapeta la Administración), está más que superada a nivel jurisprudencial. En este sentido, el Tribunal Supremo se ha pronunciado de manera tajante al respecto, y haciendo referencia al concepto de Arraigo, ha sentenciado (entre otras muchas, en Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de fecha 27 de diciembre de 2006, Recurso Nº 7957/2003; 12 de abril de 2007, Recurso Nº 8437/2003 y Nº 6699/2003; 19 de abril de 2007, Recurso Nº 9537/2003; 24 de mayo de 2007, Recurso Nº 321/2004 y Nº 403/2004; 28 de junio de 2007, Recurso Nº 783/2004; y 22 de noviembre de 2007, Recurso Nº 2469/2004) que “el referido precepto reglamentario define un supuesto en que ha de entenderse acreditado el arraigo, mas sin que pueda considerarse que efectúa una definición, como "numerus clausus", de lo que deba entenderse por arraigo, cuyo concepto resulta de su perfil legal y jurisprudencial”.

De igual manera, y por lo que respecta a la aplicabilidad directa del Artículo 31.3 de la LO 4/2000 como fundamento último para poder amparar jurídicamente la existencia de un supuesto real de Arraigo, Circunstancias Excepcionales o Razones Humanitarias no previsto reglamentariamente, el Tribunal Supremo también viene respaldando esta tesis, destacándose su Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, de fecha 8 de enero de 2007, Recurso Nº 38/2005 –reiterada por Sentencias de fecha 9 de enero, Recurso Nº 40/2005 y 10 de Enero, Recurso Nº 39/2005- (todas ellas resolutivas de los recursos interpuestos en su día contra el Real Decreto 2393/2004, anterior Reglamento de ejecución de la Ley de Extranjería), las cuales dejaban claro que “sucede respecto al extremo que estamos estudiando lo mismo que respecto a las autorizaciones por razones humanitarias. La regulación del precepto no es exhaustiva, […] aparte de que puede aplicarse directamente el mandato del artículo 31.3 de la ley orgánica”.

En virtud de todo lo expuesto, no cabe duda de que el abogado extranjerista debe tener siempre presente estos dos principios esenciales en su lucha por el pleno reconocimiento de los Derechos y Libertades de los extranjeros, muy a pesar del criterio (cuasi absoluto) en contra de la Administración, ampliando miras y horizontes en el reconocimiento legítimo de un sinfín de supuestos de Arraigo, Circunstancias Excepcionales o Razones Humanitarias que, aun no previstos expresamente en el RD 557/2011, tienen la misma transcendencia legal en el seno del Derecho de Extranjería.

(Para un estudio más amplio al respecto se puede consultar mi artículo "Arraigo, Circunstancias Excepcionales y Razones Humanitarias: evolución histórica dentro del Derecho de Extranjería”, publicado en la Revista de Derecho Migratorio y Extranjería, Nº. 30, págs. 35-67, 2012).

ALEJANDRO PEÑA PÉREZ
INFANTE & PEÑA ABOGADOS

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