Descargar tutorial GRATIS

jueves, 14 de noviembre de 2013
Politización e ideologización de Derechos Humanos: un camino sin fin.
En estos días ha saltado a la palestra una (jurídicamente hablando) despreciable sentencia dictada por el Tribunal Constitucional de la República Dominicana que confirma un secreto a voces en el mundo del Derecho (nacional o internacional): la politización e ideologización de las normas jurídicas en detrimento de los Derechos Humanos.

Esta situación es especialmente sufrida en lo que respecta a los Derechos Humanos. No cabe duda.
Sin entrar de lleno en el contenido de la sentencia (dejo este privilegio a los excelentes artículos de Manuel Atienza, “Una oportunidad perdida”, publicado en el blog Al revés y al derecho, y de Mario Vargas Llosa, “Los parias del Caribe”)grosso modo sí es necesario exponer unas pinceladas mínimas de la causa objeto de litis.
Según dicha sentencia, se resuelve el caso de una mujer, Juliana Deguis Pierre, nacida en la República Dominicana hace casi 30 años (29, para ser exactos), no recocer el Derecho a ostentar la nacionalidad dominicana fundamentándose en el hecho de que es hija de haitianos emigrados en su día. Decreta igualmente, retirar su inscripción de nacimiento del registro civil y efectuar auditoria de los libros registrales en toda la República Dominicana desde 1929 a fin de revocar cualquier inscripción de nacimiento practicada “irregularmente”, con la consiguiente revocación instantánea de cualquier derecho de nacionalidad que ostenten dichas personas.
Esta situación escuetamente resumida, puede parecer irrelevante a simple vista para quienes no estén familiarizados con la materia, pero su relevancia es importantísima. Nada más y nada menos, por un lado, que dejar en situación de apátrida a Juliana Deguis Pierre y al resto de damnificados por este tsunami judicial. Y por otra parte, borrar de los registros civiles la identidad y la personalidad jurídica de miles de afectados, abandonándolos a una especie de limbo alegal que quien sabe cómo ha de acabar.
Toda esta aberración jurídica se fundamenta en la interpretación de una norma trujillista, años ha…, mediante la cual se diferencia a las personas extranjeras entre inmigrantes irregulares (cuyos hijos serían considerados dominicanos) y extranjeros en tránsito, que son aquellos que accedieron a la República Dominicana con destino hacia otro lugar y sin intención de permanecer en dicho país.
Dicha interpretación del Tribunal Constitucional dominicano, lleva a considerar que Juliana Deguis Pierre, a pesar de haber nacido, crecido, vivido y permanecido en suelo dominicano por casi 30 años, y no tener vínculo alguno con Haití, después de esos 30 años transcurridos, debe ser despojada de la nacionalidad dominicana que legítimamente ostentaba.
Este pronunciamiento, que contraviene además un dictamen la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el que se condena a República Dominicana a reconocer el derecho a la nacionalidad de dos niñas, deja  en evidencia el sometimiento del Ordenamiento Jurídico, en especial los Derechos Humanos, a los caprichos ideológicos y políticos.
Pero esta situación no tiene carácter aislado. La misma puede ser extrapolada a decisiones tomadas en todas partes del mundo y que van en contra de los Derechos Humanos más elementales. No importa que vengan del gobierno de turno que de un órgano judicial: no se puede evitar en muchos casos ese tufo ideológico que logran crear un entramado de ingeniería jurídica que consigue justificar una decisión injustificable en detrimento de los más necesitados, de los más vulnerables.
Más muestras de ello son, por ejemplo, el hecho de querer “adecentar” las vallas de Ceuta y Melilla con afiladas cuchillas ante la aterradora invasión de los desheredados de la tierra. De los espoliados de sus tierras, como mejor se quiera ver. O las miradas hacia otro lado de unos pocos cuando un grupo de personas luchan por mantenerse a flote y no ahogarse en el intento de pisar la tierra prometida. Y qué decir de la existencia de los Centros de Internamiento para Extranjeros, esas mazmorras tan ajenas de Derechos Humanos como de transparencia en su forma de gestión y gobierno de la que tanto adolecen. O las leyes inflexibles de Extranjería, que si no fueran por la humanidad en su aplicación por unos cuantos, serían totalmente incapaces de contemplar las evidencias de un mundo en crisis a pesar de tenerlo varado en sus propias narices.
¿Qué tipo de castigo o reproche jurídico obtienen este tipo de decisiones? Ninguno. A lo sumo el reproche moral y ético de unos cuantos, indignados de tanta hipocresía y dobles discursos. Por más que uno se empeñe, no encuentra fácilmente ningún tipo de castigo para este tipo de comportamientos, que como decía más arriba, siempre cae sobre las espaldas de los más desgraciados.
Siempre he sido de la opinión de que no se puede ser cómplice de los que someten. Resulta más reconfortante estar del lado del sometido, aunque la mayoría de las veces te toque darte de bruces contra los cerrojos del poder, del que abusa.
Exponía Pio Baroja en su obra ‘El árbol de la ciencia’ que ante las injusticias universales y de grandes magnitudes el ser humano puede actuar de dos maneras: mostrarse indiferente ante esas injusticias por no poder darles solución de forma completa, o bien actuar en círculos pequeños, dentro del ámbito que te rodea, y al menos en ese círculo, por muy pequeño que sea, intentar acabar con los pocas injusticias que estén a tu alcance.
La sentencia del Tribunal Constitucional dominicano, la eliminación de las cuchillas en las vallas o el cierre de los CIEs deben ser entendidos siempre como un símbolo de la lucha en esos pequeños círculos de actuación en los que se encuentra uno, como una manera de combatir esos comportamientos indignos que someten los Derechos Humanos a criterios políticos e ideológicos. Estoy plenamente convencido de que solamente así, puede salvarse uno del pecado de caer en la desidia de la defensa de los Derechos Humanos.



ALEJANDRO PEÑA PÉREZ
INFANTE & PEÑA ABOGADOS

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Visitas

Con la tecnología de Blogger.

Buscar en este blog